Contacto:

Noemi Polanco
Lider de Musica

email_intercesion Enviar Correo

adoracion_pic

La música es y será una de las armas más poderosas que tiene la iglesia de Jesucristo. Con ella podemos liberar a los cautivos (Hechos 16:25), los oprimidos reciben paz (1 Samuel 16:23) y logramos que la presencia de Dios esté en medio nuestro (Salmos 22:3).

La música  tiene su origen en el cielo, y una de las razones por la cual Satanás no puede resistirse en una iglesia ó en cualquier lugar donde se esté alabando el nombre de Dios y cantando salmos y cánticos al Dios todopoderoso, es porque de ahí  de ese lugar tan privilegiado fue expulsado él (Ezequiel 28:13-15). Ahora tú y yo tomamos ese privilegiado lugar donde podemos entrar a la presencia de Dios a través de nuestra música, alabándole y adorándole, con cánticos y salmos que exaltan solamente su nombre. Porque para eso hemos sido creados nosotros mi amado hermano y hermana para la gloria del Dios de los cielo (Efesios 1:5-7).

  El Ministerio de Adoración y Alabanza de la Iglesia Betel lleva cómo propósito iniciar la primera parte del culto del domingo mediante alabanzas que exalten el nombre del Señor, le damos la oportunidad y la libertad al Espíritu Santo para que se mueva y tome el control absoluto de cada servicio.  Es el momento de nosotros darle al Señor la alabanza que él se merece y cómo resultado, poder ver y sentir cómo se mueve en la congregación trayendo libertad, sanidad tanto física como emocional y espiritual lo cual a su misma vez produce gozo a las vidas.  Una vez culminado este momento; el ambiente está cargado e impregnado de la presencia de Dios y nuestros corazones  abiertos y preparados para recibir de su Palabra a través del mensaje predicado por nuestro pastor.

 Agradar a Dios se conoce como “adoración”.  La Biblia dice que Él se complace en los que adoran, en los que confían en su amor.  Todo lo que hagas para complacer a Dios es un acto de adoración  La adoración es mucho más que música.  Todas las partes del culto son un acto de adoración.  Por otra parte, la adoración no es para beneficio propio.  Adoramos para beneficio de Dios.  Cuando adoramos, nuestro objetivo es complacer a Dios, no a nosotros mismos.  Dios se queja de la adoración poco entusiasta e hipócrita (Isaías 29:13, Mateo. 15:8-9; Marcos 7:6-7).  El pueblo le estaba ofreciendo oraciones desanimadas, alabanza fingida, palabras vacías y rituales elaborados por el hombre, sin siquiera pensar en su significado.  No podemos llegar al corazón de Dios con la tradición en la adoración; a Dios lo conmueve la pasión y el compromiso.  La adoración no es parte de tu vida, es tu vida.  Este es el secreto para una vida de adoración: Hacer todo como si lo hicieras para Jesús, lograr que Él te mire desde su Santo Lugar y desde allí se sonría contigo.

Cuando entres a tu lugar de adoración hay una manera de acercarte a Dios de la misma forma que lo demustra el salmista en Salmos 100:3-5.

Te invitamos a que nos acompañes a nuestros cultos y juntos alabemos y glorifiquemos a quien es digno de suprema alabanza, Jesucristo nuestro Señor.